Que Federico Luppi es un gran actor no es un descubrimiento. Pero anoche, en el Teatro Alberdi brindó una verdadera lección de actuación: con naturalidad se paseó en el escenario como si fuera su propia casa, interpretando a tres personajes, dos de ellos atravesados por un conflicto de antigua data. En la obra "Por tu padre", acompañado por Adrián Navarro, los espectadores pudieron comprobar lo que Luppi predica. En una entrevista con LA GACETA, horas antes de la función, había destacado que el actor debe convencer y ser creíble. Durante esa larga conversación sostuvo que en el teatro no se puede manipular la verdad, como sí ocurre en la televisión y en el cine.
Luppi ofreció una clase de actuación
NAVARRO Y LUPPI. La obra plantea la conflictiva relación entre padre e hijo.